Esta empresa nació hace once años con una clara propuesta de valor como mantra y visión de negocio: calidad, innovación y compromiso. Como la mayoría de las empresas, todo empezó del anhelo de una mujer con visión y tesón que mientras terminaba sus estudios universitarios empezó a cristalizar su idea de negocio. Los inicios no fueron fáciles, una joven sin experiencia en el mercado de los repuestos, sin capital de trabajo, pero con muchas ganas de ser parte de este grupo desafiante de personas capaces y emprendedoras, tenía la meta clara de sobresalir en este nicho de mercado y tomó una decisión que cambiaría su vida, “ser independiente, como su madre”, quien siempre fue ejemplo de esfuerzo y valentía.
Desde entonces la frontera Colombo Venezolana ha sido un territorio vibrante y lleno de oportunidades. Mildred solía viajar con frecuencia para acompañar a su madre y ver en esas visitas, algunas personas le pedían repuestos desde Colombia y así, poco a poco, se fue consolidando una idea sin saberlo: una oportunidad de negocio que se formalizó para crear esta gran empresa de repuestos diésel.
Con el apoyo y enseñanza de muchas personas, Mildred logró conseguir y adecuar un local comercial. Vendió su carro, invirtió sus ahorros en la infraestructura y en los primeros repuestos como materia prima de trabajo. No tenía contactos de proveedores, clientes, ni conocimientos técnicos del sector ya que nunca había trabajado en ninguna empresa del ramo, pero sí tenía algo fundamental: determinación, fe y una visión clara de crecer con honestidad. A lo anterior se sumaban los prejuicios por ser una mujer queriendo destacar en este sector que por mucho tiempo se ha visto como una actividad masculina.
Mildred entendió que su curiosidad, disciplina y las ganas de triunfar en la vida serían sus mejores aliados. Tras entender y planificar más el negocio, se enfocó en las líneas de repuestos diésel especializados en repuestos para vehículos Isuzu, Mitsubishi Canter, Hino, Mazda, Nissan y Cummins apostando por los vehículos de carga liviana y pasajeros, un segmento con gran movimiento en la región.
Al contar con poco conocimiento sobre repuestos para vehículos de carga pesada, cada pregunta de un cliente se convertía en una tarea de investigación. Tomaba apuntes, hacía una base de datos y pedía los productos que le solicitaban. Así, paso a paso, el negocio y el stock de repuestos empezó a crecer.
Los retos en el camino
A los tres años, se atrevió a dar un paso más grande y empezó a importar directamente de los fabricantes. Las primeras importaciones fueron pequeñas, pero con el tiempo logró traer mercancía de China, Japón, Singapur, Taiwán, Tailandia y Brasil. Hoy en día Casa Diesel importa repuestos originales de marcas reconocidas como ISUZU, HINO, NPW, GMB, DAIDO METAL, JTEKT, NTN, NSK, NACHI, BGT, TOYCO. También gerenciamos distribuciones muy importantes como Dana Spicer, Transjes, KTC, Hércules, Sap-Bull y Buffalo, Incolbest, entre otras.
Algo muy importante es el desarrollo de su marca propia llamada Veracol, con una línea de filtros, correas y rodamientos, que ha tenido excelente aceptación gracias a la confianza de nuestros clientes y la calidad que ofrecemos.
Actualmente, Casa Diesel cuenta con un equipo sólido, y una amplia base de clientes en Colombia y Venezuela. Nos enorgullece estar dentro de las 300 empresas más destacadas del Norte de Santander, con más de 285.000 productos en stock disponibles para entrega inmediata, importaciones en tránsito, pero lo más importante demostrado que las mujeres hoy en día pueden sobresalir en cualquier industria, incluyendo sectores difíciles como lo es el de las autopartes.
Nuevos caminos
“Nuestro compromiso no termina aquí. Hoy estamos terminando nuestra nueva sede principal, donde centralizaremos la parte administrativa y ampliaremos nuestras bodegas, reafirmando nuestro compromiso de seguir creciendo con responsabilidad, gratitud y la mano de Dios, que ha sido nuestro guía en cada paso”.
A todos los que han creído en nosotros: clientes, proveedores y colaboradores, gracias. Esta historia es una muestra de que los sueños sí se cumplen cuando se trabajan con pasión, fe y honestidad.

